El sacerdote comparte historias muy bonitas, pero también dificultades y retos con la gente. Hace unos días escuché la historia de una persona que desde cuarenta años lleva una dura dificultad de salud en un miembro de la familia. Me sorprendió el tiempo y el lugar que sucedían los hechos. Admiré la valentía de esa familia que tenía que superar esos retos cada día. Luego me pregunté y seguramente lo haces tú también ¿Qué puedo hacer cuando tengo que vivir una experiencia dura?
La respuesta al mal siempre es la fuerza del bien en cualquiera de sus
versiones. Jamás hacer o devolver con el mal puede ser una solución. Siempre será lo bueno,
así nos enseñó Jesús de Nazareth y tantas personas buenas que conocemos. En
situaciones difíciles puede ayudarnos: acepta lo que está sucediendo, si
aquello no por causa tuya comprende que es el momento de crecer, enfócate en lo
positivo de la vida, ora para perseverar en el bien, ofrécelo a Dios y sigue en
tus buenas metas. Después de la noche oscura sale el sol.
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