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miércoles, 26 de agosto de 2026

Santa Mónica: mujer de fortaleza y esperanza

 


 Santa Mónica: ejemplo de fortaleza y esperanza

El 27 de agosto recordamos a Santa Mónica, esposa y madre. Su historia resulta desconcertante a la razón humana, pero cobra un profundo sentido desde la fe. Enfrentó el dolor de un esposo distante de sus ideales y la desorientación de su hijo Agustín, un joven brillante pero alejado de Dios.

En su angustia, Mónica buscó acompañamiento espiritual. Al desahogarse ante un obispo, recibió un consejo que transformó su vida: “Sigue orando, es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”. ¡Hablar sana y renueva el alma!

Hoy muchas madres y esposas atraviesan batallas similares. ¿Cómo salir adelante? Vence el mal con abundancia de bien: busca ayuda, habla, perdona y ora sin cesar. Ten la certeza y la valentía de que, de la mano de Dios, la prueba más difícil siempre puede convertirse en una gran victoria. ¡No te rindas!

 

Saint Monica: An Example of Strength and Hope

On August 27, we remember Saint Monica, wife and mother. Her story is perplexing to human reason, but it takes on profound meaning from the perspective of faith. She faced the pain of a husband distant from his ideals and the disorientation of her son Augustine, a brilliant young man but estranged from God.

In her anguish, Monica sought spiritual guidance. When she poured out her heart to a bishop, she received advice that transformed her life: “Keep praying; it is impossible for the son of so many tears to be lost.” Talking heals and renews the soul!

Today, many mothers and wives face similar battles. How can they move forward? Overcome evil with an abundance of good: seek help, talk, forgive, and pray without ceasing. Have the certainty and the courage that, with God's help, the most difficult trial can always become a great victory. Don't give up!

martes, 18 de agosto de 2026

¿Qué haces cuando es tu momento de afrontar algo malo?

 


El sacerdote comparte historias muy bonitas, pero también dificultades y retos con la gente. Hace unos días escuché la historia de una persona que desde cuarenta años lleva una dura dificultad de salud en un miembro de la familia.  Me sorprendió el tiempo y el lugar que sucedían los hechos. Admiré la valentía de esa familia que tenía que superar esos retos cada día. Luego me pregunté y seguramente lo haces tú también ¿Qué puedo hacer cuando tengo que vivir una experiencia dura?

La respuesta al mal siempre es la fuerza del bien en cualquiera de sus versiones. Jamás hacer o devolver con el mal puede ser una solución. Siempre será lo bueno, así nos enseñó Jesús de Nazareth y tantas personas buenas que conocemos. En situaciones difíciles puede ayudarnos: acepta lo que está sucediendo, si aquello no por causa tuya comprende que es el momento de crecer, enfócate en lo positivo de la vida, ora para perseverar en el bien, ofrécelo a Dios y sigue en tus buenas metas. Después de la noche oscura sale el sol.

 

viernes, 24 de julio de 2026

Reflexiones sobre el país que queremos

 


Mensaje a la nación como ciudadano: Perú, presente y futuro

Cuando se recorre el mundo por motivos de estudio, trabajo o cultura, la distancia otorga una perspectiva mucho más nítida sobre la realidad de la propia patria. Cada rincón del planeta posee sus propias fortalezas y flaquezas; sin embargo, lo que más nos impacta en esos viajes es siempre el valor de las personas (la personalidad) y la forma en que se gestionan los recursos. Al recorrer grandes ciudades europeas, es inevitable preguntarse: ¿Qué sería de estos lugares sin el valioso capital cultural y académico que han recibido a lo largo de siglos? ¿Cómo enfrentarán los desafíos de las próximas décadas si pierden la hegemonía cultural?

Al volver la mirada a nuestra tierra, la conclusión es contundente: en el Perú realmente lo tenemos todo. Poseemos una fe capaz de mover montañas, herencias culturales únicas e irrepetibles, una inmensa riqueza natural y una geografía milagrosa, apta para todas las circunstancias y capacidades. La diferencia, por tanto, no está en la falta de recursos, sino en la manera en que elegimos gestionarlos.

Resulta inconcebible que en un país con tanto potencial perder tantas horas en trayectos sea la rutina de miles de peruanos. La conectividad eficiente entre nuestras regiones es una urgencia, al igual que la transformación de nuestros entornos urbanos. Al caminar por cualquier ciudad, el pensamiento es claro: esta calle merece estar limpia, cuidada y libre. Nuestras familias necesitan y merecen habitar espacios dignos.

El futuro del Perú no se construirá por arte de magia; nos exige un compromiso firme y colectivo asentado sobre pilares fundamentales:

1. Respeto sagrado por la persona: Cada ciudadano merece vivir en paz y sentirse seguro. La violencia, el robo y la extorsión carcomen el bienestar de nuestras familias. Debemos comprender que la necesidad material jamás justificará acciones que destruyan la vida o la tranquilidad del prójimo.

2. Cuidado de lo que es de todos: El espacio público es la extensión de nuestro hogar. Mantener las calles limpias, ordenadas y seguras es la primera muestra de civismo y consideración hacia la comunidad.

3. Honestidad e integridad en la gestión: Necesitamos una visión de país que trascienda la mezquindad. Es urgente erradicar la sobrevaloración de obras y la cultura del beneficio propio, donde se invierte mucho y se logra muy poco. Hacer las cosas bien implica cotizar lo justo, ejecutar con la máxima calidad y devolver hasta el último centavo no utilizado. Mirar solo por el interés personal o de grupo condena a la miseria; mirar en grande nos elevará como nación.

4. Trabajo arduo y con propósito: Nos corresponde trabajar con intensidad y excelencia, pero sin caer en el desánimo. Los verdaderos resultados no son fruto del azar, sino de la entrega total y consciente de quien cree en lo que hace. En mi distrito conocí la historia de un alcalde que no tenía dinero para comprarse zapatos y eso no le detuvo viajar descalzo para encontrar ayuda para su gente y no para él y los suyos.

5. La educación como prioridad absoluta: La educación es el verdadero motor del desarrollo. Necesitamos una formación sólida, fundamentada en valores claros y centrada verdaderamente en la persona: en lo que es, en lo que necesita hoy y en los retos que enfrentará mañana.

6. Amor a nuestras raíces y legado: El Perú es la patria de nuestros antepasados y la tierra que dejaremos a los que vienen. Toda iniciativa, sea a pequeña o gran escala, debe gestionarse con responsabilidad y plena conciencia del impacto que genera en nuestra sociedad. Sin sospechas ni desconfianzas, pero sí con responsabilidad no dejemos el país en manos extrañas.

Construir un Perú grande, conectado al mundo y lleno de oportunidades no es un sueño imposible. Es una tarea diaria que empieza por reconocer que nuestro mayor capital es la persona humana, y que la clave de nuestro futuro está en gestionar con sabiduría, ética, fe y corazón todo el potencial que ya tenemos en las manos.

Dios nos inspire a ser magnánimos en nuestra responsabilidad.

miércoles, 22 de julio de 2026

El genio femenino

 


Acompañé a más de cincuenta señoras en su retiro espiritual de este fin de semana. Es algo maravilloso darse cuenta la capacidad que tiene la mujer para buscar y compartir todo lo bueno con sus amigas. Las religiosas encargadas lanzaron el anuncio y las señoras se anotaron rápidamente. Durante el encuentro lo que más gustó a las participantes fue pasar un buen rato en adoración al Santísimo Sacramento mientras y la celebración del sacramento de la confesión.

El Papa san Juan Pablo II en la Carta a las Mujeres (29 de junio de 1995) volvió a referirse a la mujer con el título de “genio femenino”;  especialmente en los números 9 y 10, Juan Pablo II retoma y profundiza la noción de «genio femenino», definiéndolo como la capacidad intrínseca de las mujeres para situar a la persona humana en el centro de la sociedad, cuidando de la vida, fomentando la empatía y transformando las estructuras sociales, culturales y políticas hacia una mayor sensibilidad y humanidad.

Todos tenemos que admirarnos de los talentos de la mujer. Ellas destacan especialmente: la piedad, la trascendencia, la generosidad, la solidaridad, los finos detalles, la ternura, prever lo que viene, la previsión, la compasión, amar hasta el extremo. La base de todo es que son hijas de Dios, la igual dignidad y hacen del mundo especialmente mejor. A quienes tienes más cerca ¿Cuánto agradeces a la mamá, hermana, hija, amiga, colega? Dios les bendiga.

Santa Mónica: mujer de fortaleza y esperanza

   Santa Mónica: ejemplo de fortaleza y esperanza El 27 de agosto recordamos a Santa Mónica, esposa y madre. Su historia resulta desconcer...