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viernes, 8 de marzo de 2024

¿Cómo educar a los hijos en sintonía con el colegio?

 Cinco tips para los buenos resultados:

  • Ora con y por los hijos
  • El cariño y las responsabilidades van de la mano
  • Dialoga sobre los compromisos, retos y resultados propuestos.
  • Dialoga con el docente, tutores, gestores del Cole
  • Contagia y suma tus propuestas a las demás familias.

viernes, 30 de diciembre de 2022

¿Cómo terminar un año e iniciar otro con nuevos retos?

 

¿Cómo terminar un año e iniciar otro con nuevos retos?





Del evangelio según san Juan.

“Cuando se marcharon los magos el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: “levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”.

Es Navidad. Jesús nació en una familia que por la circunstancia de su llegada faltaba de todo, pero sobraba cariño y dedicación. Hoy hacemos una mirada a la sagrada familia de Nazareth. Es referencia para otras familias.

Quienes han visitado en tierra santa la casa de Nazareth recordarán lo entrañable que es el lugar. En efecto, vivimos en una familia, con los demás. No estamos solos. Una persona es eco para otra, si estás con alegría los demás también lo reflejarán. Amemos la familia. Estemos atentos a las amenazas que azotan a las familias.

Por otro lado, estamos a pocas horas de concluir el año 2022 y comenzar uno nuevo. Se asoma sentimientos de gratitud, mea culpa y esperanza. Ha sido un tiempo confuso y complejo pero siempre con esperanza.

Agradecemos por estar aquí, tal como nos encontramos. ¡Cuántos momentos gratos vividos en este año! ¡Cuánta gracia divina que hemos recibido! ¡Cuánta gente buena que hemos encontrado en el camino! ¡Cuántas alegrías compartidas que son innumerables y más todavía aquellas que no vemos!

Hacemos un mea culpa por dejar pasar la chispa de Dios que nos hacía ver lo que tenías que hacer; podríamos haber estado mejor altura de nuestros compromisos personales, responsabilidades, estudio, trabajo, familia, obras caritativas. Pero no vale la pena llorar la desolación sobre lo que nos pasó o el mal que protagonizamos, sino un decir perdona, disculpa a quién haga falta y hacer el firme propósito de reparar y hacerse mejores.

La esperanza es lo que llena nuestra mirada y nuestras expectativas. Ella es la hermana pequeña de la fe.  Sabemos que en quién confiamos. El Señor no puede fallar. Él cumplirá las aspiraciones más profundas de nuestro corazón. Sí, hemos perdido amigos, familiares, vecinos personas tan queridas, pero tenemos esperanza de volverlos a ver. Si algo pasa será por algo.

Charles Péguy escribió: “Pero la esperanza, dice Dios, esto sí que me extraña, me extraña hasta a Mí mismo, esto sí que es algo verdaderamente extraño. Que estos pobres hijos vean cómo marchan hoy las cosas y que crean que mañana irá todo mejor, esto sí que es asombroso y es, con mucho, la mayor maravilla de nuestra gracia”.

Con la ayuda de Dios y la buena voluntad haremos del 2023 un año particular. Fíjate metas muy concretas. Se dice: Año nuevo, propósito nuevo. A estas alturas del tiempo que tu corazón, pensar y obrar puedan latir diciendo: gracias, perdón y espero un mundo mejor para el 2023.

¡Feliz navidad y un bendecido año 2023!

Buen día.

P. Arnaldo Alvarado

jueves, 16 de junio de 2022

Donde está tu tesoro allí está tu corazón



Del evangelio según san Mateo 6, 19-23.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No amontonen tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban.

Amontonen tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los roan, ni ladrones que abran boquetes y roben.

Porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón.

Jesús nos invita a ser realistas. Estamos de paso por este mundo. Tenemos una misión, allí donde Dios te ha puesto. El corazón humano está hecho para amar. Esto quiere decir, hacer y hacerse el bien incluso aunque parece que las fuerzas faltaran.

En este pequeño pasaje bíblico hay como tres pasos para poner el corazón en el verdadero tesoro. Vamos a recorrerlos. Tendríamos que empezar desde el fin, que es lo que mueve todo lo demás.

Primero, ¿Dónde tienes puesto el corazón? ¿Cuál es la meta más importante de tu vida? ¿Cómo pones en marcha tus acciones en esa búsqueda? En efecto el corazón aspira aquello que está más allá de esta vida. Pon el corazón en Dios, las cosas buenas, las metas generosas.

Segundo, entonces se trata de poner el corazón en el Cielo, esto es, en lo bueno, justo y bello. Porque el Cielo está donde Jesús se encuentra. Jesús no impide trabajar, ganar, triunfar, sino de poner el corazón en alguien cuyo bien es más alto. Es necesario mejorar la calidad de vida, ir progresando como persona, como familia, como empresa, institución y sociedad, avanzar en los estudios, mejorar los talentos. Pero siempre con orden.

Recuerda que todo lo que consigas para esta vida es para ayudarte a vivir mejor y así puedas ayudar más a quienes sea posible. El dinero, las riquezas, los honores son medios e instrumentos para hacer mucho bien, pero no es el fin último. Las cosas materiales cubren necesidades, conceden bienestar, pero no satisfacen la aspiración del corazón humano.

Tercero, Jesús nos advierte del peligro de la avaricia, la codicia y la vanagloria. Esos caminos pueden llevarnos a un infierno que si no se rectifica, cada vez es más frío y profundo. Puesto que, la tristeza, las comparaciones y los agobios dominan el corazón.

En definitiva, agradece, fructifica, orienta y multiplica los dones y beneficios que hayas recibido haciendo y haciéndote el bien. Allí está tu tesoro, en que te haces bueno y encuentras gozo y paz incluso en la ausencia de medios de subsistencia.

P. Arnaldo Alvarado

viernes, 13 de mayo de 2022

¿Cómo vencer los miedos de la vida?

 


No se turbe su corazón

Del evangelio según san Juan 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe su corazón, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; de lo contrario ¿les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar? Cuando vaya y les prepare un lugar, volveré y les llevaré conmigo, para que donde estoy yo estén también ustedes. Y adonde yo voy, ya saben el camino».

¡Cuánto conoce y sabe Jesús lo que nos pasa! En efecto hay momentos que deseamos dejar los remos y abandonarnos a las olas sin rumbo, como si ya no pudiéramos más y parece que el mundo cae encima.

En estos tiempos ¿identificas qué te asusta? ¿Qué turba tu corazón? ¿Qué aspecto todavía no lo superas? Pues hoy tenemos buenas noticias. Nos hace bien escuchar a Jesús y saber de su cercanía, más todavía en tiempos difíciles, donde todo parece oscuro, incierto y complejo y darse cuenta que hay alguien que nos sostiene más de lo que podamos imaginarnos. No estamos solos en nuestras luchas.

El ser humano teniendo todo a su alcance está insatisfecho, más todavía si falta Dios en su corazón. Las realidades materiales son buenas en su justo lugar, pero no sacian las aspiraciones más profundas de nuestro ser.

En este tiempo que tantos amigos, vecinos, familiares son afectados por la pandemia u otros problemas nos cuestionamos ¿Qué quiere Dios de mi? ¿Qué pasará mañana? E incluso pensar en realidades como la muerte y el mal nos estremece; nos cuestiona si vale la pena seguir trabajando, luchando por ideales nobles, sacando adelante proyectos y responsabilidades, aceptando la realidad y experiencia que se vive si todo se terminará.

No, en realidad la muerte no es la última palabra. Ha sido vencida por Cristo. La vida, el amor y la esperanza son lo que realmente perdura por todos los tiempos y motiva a seguir adelante. Acógete al amor eterno de Dios, persevera y verás que todo pasará pronto con nuestra participación diligente.

Gánate el cielo en tus luchas de cada día. Jesús nos acompaña siempre y dice que él nos ha preparado una estancia para que ya ahora y después de esta vida. Cuando ese momento llegue estaremos para siempre para siempre con Dios y los amigos de Dios.  

Recuerda hoy 13 de mayo has algún detalle para con la Madre de Dios, pues es el mes de María.

P. Arnaldo

jueves, 28 de abril de 2022

¿Cómo encontrar alegría en el compartir?

 



Del evangelio según san Juan (6, 1.15).

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos…Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:

«¿Con qué compraremos panes para que coman estos?». Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».

Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:

«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?».

Jesús dijo: «Digan a la gente que se siente en el suelo».

Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil.

 

Por un momento viajemos con la imaginación a la tierra de Jesús. Las olas golpean contra las rocas y se escucha el remar de algunos pescadores que se ganan el día. Al pie de la montaña están reunidos más de cinco mil personas que atentamente escuchan a Jesús. Incluso los niños dejan de treparse en las piedras e imitan sus padres en la escucha.

Las palabras de Jesús suenan muy fuertes ¿Serán las rocas que hacen eco? Si también, pero especialmente es el deseo de Jesús llegar al corazón más profundo de las personas. Como ahora, hemos escuchado su palabra y nuevamente nos ha hablado. Pero la gente tiene hambre.

Fíjense una mamá diligente preparó la lonchera del muchacho. Allí están sus cinco panes y dos peces. ¡Pero son más de cinco mil personas! Sí, humanamente es imposible, pero para las almas de Dios y el Señor todo lo puede.

¿Reparas en la actitud del muchacho? Pues lo poco puede ayudar a muchos. ¿Descubres que las pocas oportunidades buenas, cualidades, talentos que tienes si lo compartes se multiplica por miles? El mundo, nuestro país, la ciudad, el pueblo no cambiará en masas, sino con acciones concretas de cada uno.

¿Te imaginas la alegría de este chico? Su lonchera sirvió para alimentar a muchísima gente, además sobró comida. Pues adelante también tú, no te rindas, tus defectos, caídas, fallas hacia ti no te desanimen hacer mucho bien.

Recuerda Jesús necesita de eso que parece poco. Además, algo importante, serás feliz viendo la alegría a quienes te propones ayudar puesto que la felicidad implica renuncia y sacrificio. El Señor quiere contar contigo y ahora aterriza en algo concreto ¿Qué podrías hacer por los demás? Buen día. 

P. Arnaldo Alvarado

jueves, 21 de abril de 2022

Cristo ha resucitado y camina a nuestro lado ¿Cómo pasar de las noches oscuras al día?

 

Foto: Blog de religión

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.

Jesús les dice:

«Muchachos, ¿tienen pescado?».

Ellos contestaron:

«No».

Él les dice:

«Echad la red a la derecha de la barca y encontrarán».

La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces.

 

Estamos en el viernes dentro de la octava de Pascua. Esto quiere decir que el acontecimiento de la resurrección de Cristo es tan grande que ha cambiado la historia y la celebración se prolonga por ocho días.

El sepulcro vació y las diversas apariciones de Jesús, como este relato, confirman que ha resucitado. Él vive por siempre ¿Te das cuenta de la presencia de Señor resucitado en el día a día? Precisamente porque está vivo es capaz de estar junto a nosotros, entablar un diálogo de tú a tú y una amistad.

¿Quién no ha tenido un mal momento? ¿Cuántas veces notamos que nuestros planes no dan resultados esperados? Veamos la respuesta desde este pasaje bíblico.

En este relato del evangelio Jesús sale al encuentro de sus discípulos que no han tenido éxito en la jornada. Entraron al mar, trabajaron toda la noche y no han pescado nada. Recuerda que Pedro y sus amigos eran expertos en la pesca, pero esa noche nada. Realmente han hecho lo que podían y estaba en sus manos.

Jesús se aparece y les invita a que echen la red a la derecha. Dicen que era tanta la pesca. En efecto, es cierto que de nuestra parte hay que poner los medios para sacar adelante nuestra responsabilidad, la misión, la oportunidad, el reto, aquella dificultad, pero también el Señor quiere ser parte en ese empeño. 

Así que si notas en algún momento que has hecho todo lo que estaba en tus manos y algo bueno no fue como esperabas, recuerda que si perseveras con paciencia, serenidad y confianza saldrá pronto. El Señor siempre nos asiste y está vivo; pero ¿cómo lo veo? Con la convicción de su presencia, la seguridad en su promesa, la confianza en su compañía. Trátalo en la oración.

En esta pascua de Jesús que tengas la buena noticia de que Jesús ha resucitado. Se hace parte de nuestras luchas, es más se adelanta a las cosas, camina y nos acompaña. ¡Feliz Pascua de Resurrección! Buen día.

P. Arnaldo Alvarado

jueves, 14 de abril de 2022

¿Cómo celebrar el Triduo Pascual? Mira a Cristo

 

Foto: MDC

Jueves santo

Jesús se encuentra en Jerusalén. Está muy decidido a celebrar la pascua. Cuida todos los detalles y ordena que todo sea con diligencia. Llega el momento de la cena y lo hace junto a sus apóstoles, sus amigos y lava los pies de cada uno. Allí les anuncia algo que entristece a todos. 

En este día del jueves santo Jesús instituye en la última Cena la Eucaristía, el sacerdocio y el mandamiento nuevo de la caridad. Desde ese momento nunca ha dejado de estar presente en la Eucaristía en todas las misas y sagrarios del mundo. ¿Cuánto amas la santa Misa?

¿Qué compromisos puedes fijar el jueves santo? Asistir con mayor disposición a la Santa Misa. Prepararse cada vez mejor para recibir la Sagrada Eucaristía. Imitar a Cristo en el servicio desinteresado y amar hasta el extremo (incluso a los que parece no vale la pena amar). Visitar con más frecuencia el sagrario, aunque sea un tiempo pequeño. Orar por las vocaciones al sacerdocio. Tener en claro que Jesús está en la Eucaristía, acompaña y espera tu confianza.

Viernes Santo

Hoy es Viernes Santo y se conmemora la pasión, crucifixión y muerte de Cristo en la Cruz. Este es un día de oración, penitencia, ayuno (se puede tomar sólo un alimento fuerte; para personas mayores, niños y convalecientes no obliga) y abstinencia de no comer carne que obliga especialmente a los mayores de edad (18-59 años).

Puedes estar en la cruz del sufrimiento: enfermedad (como la pandemia que azota todavía fuertemente llevándose vidas), el dolor, la injusticia, la traición, la calumnia, el odio, el resentimiento; recuerda que siempre hay personas buenas que te acompañan, como el buen ladrón al lado de Jesús, María la madre de Jesús. No estás en el abandono, en el sin sentido, mira a Cristo y su cruz.

Sábado Santo

El sábado santo es el tiempo que Cristo yace muerto y sepultado. Está acompañado por sus discípulos y María su Madre. Es el día del gran silencio, duelo, sorprendidos del mal que podemos cometer y padecer. Hoy muchas personas viven el sábado santo al estar junto a la tumba de sus familiares y amigos fallecidos por el COVID-19, las guerras y las violencias.

Recuerda que si algo pasa y no está en nuestros planes hay que encontrar el sentido. De una crisis nunca se sale igual; o se sale peor o mejor. Apostemos salir mejor, para crecer y aprender. Nos toca darle motivos para sacar fuerzas donde parece que ya no hay. Si aún no lo encuentras ten paciencia, perseverancia y buen humor. Sí, siempre hay alguien por y con quién llevar. El mal en cualquiera de sus versiones es pasajero, limitado y corto. Hay esperanza porque hay vida.

Domingo de Resurrección

Este domingo es el más importante del año. El domingo que hace los demás domingos. Resucitar quiere decir despertarse, levantarse, alzarse. En efecto, la tumba de Cristo estaba vacía y se apareció a las santas mujeres, los apóstoles, discípulos y a más de quinientas personas a la vez.

Vamos todos con María al encuentro de Cristo vivo. Transformemos nuestros corazones, quizá desanimados por la vivencia que llevas, el futuro, y anunciemos que vale la pena alzarse, recomenzar y resucitar con el Señor. Los frutos puedes que no lo veas ahora, pero ya aparecerá en el horizonte.

Una gozosa Pascua de Resurrección en el Señor. Que se note la fuerza y la esperanza en el Señor. ¡Feliz Pascua!

 

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